Una estudiante de la UAB comparte su experiencia en la ECIU, la alianza europea de la UAB
Vanessa Caiza, estudiante de la UAB y expresidenta del Consejo de la Juventud de Barcelona, ha compartido su experiencia como becaria de la ECIU, la alianza europea de la UAB. Caiza habla de su trayectoria desde su etapa como alumna de Relaciones Internacionales hasta llegar a formar parte del equipo de la organización en Bruselas. Con el objetivo de luchar por acabar con las desigualdades sociales, la ECIU ha sido fundamental para inspirar a Vanessa a defender una era digital justa, utilizando la tecnología para el progreso de la humanidad. La joven ha resumido su vivencia como una oportunidad que puede marcar la diferencia para los estudiantes que se encuentran en su misma situación.
¿Cómo conociste la ECIU y la ECIU University?
Conocí la ECIU University durante mis estudios en la UAB, gracias a compañeros que habían participado en sus micromódulos. La metodología y la diversidad de temas me fascinaron de inmediato, así que empecé a investigar todo lo que pude sobre la organización.
Valoré la magnitud de su impacto y el apoyo que brindaba a la adaptabilidad y la resiliencia de las personas en un mercado laboral en constante evolución. Ese era precisamente el objetivo al que yo quería contribuir. Y entonces tuve la gran suerte de encontrar la vacante de prácticas en la ECIU.
¿Qué te inspiró a aceptar el puesto de becaria en la oficina de ECIU en Bruselas?
La ECIU combinaba varios elementos con los que me sentí identificada: hacer que la educación sea accesible, fomentar la adquisición de competencias en una era de cambios y utilizar la tecnología por el bien común.
El año pasado, durante mis prácticas en la Delegación Permanente del Gobierno de la Generalitat de Catalunya en Suiza, pude observar de primera mano cómo los actores regionales participan en la diplomacia global dentro del sistema de la ONU. Esa experiencia despertó mi interés por la formulación de políticas a diferentes niveles de gobierno, especialmente de ámbito europeo, lo que es crucial para mi país. Puesto que había participado activamente en organizaciones juveniles proeuropeas durante el grado, era natural que me sintiera atraída por el entorno tan dinámico de Bruselas, donde podría trabajar por una causa con la que llevaba mucho tiempo comprometida.
Como becaria, ¿cuáles son tus principales funciones y tareas?
Mi función principal es apoyar el trabajo político de la ECIU, gestionando tareas que permiten a otros miembros del equipo centrarse en la promoción. Esto incluye mantener el contacto con los representantes de las universidades miembros, hacer el seguimiento de los avances legislativos y los debates que están en curso en el Parlamento Europeo, y encauzar oportunidades para nuestros investigadores.
Hace poco, he colaborado también en la organización y la implementación de una reunión de la junta directiva de la ECIU y la conferencia de alto nivel en Bruselas, una experiencia que me ha marcado profundamente. Interactuar con miembros de la comunidad procedentes de todo el mundo, comprometidos con la colaboración para la transformación social, ha sido muy inspirador. Me ha permitido observar personalmente cómo las personas implicadas en la ECIU y la ECIU University comparten valores y una visión común, lo que dio aún más sentido a mis tareas diarias.
¿Qué es lo que más te ha llamado la atención desde que empezaste las prácticas?
Para mí, lo mejor de las prácticas ha sido mi equipo. El personal de la oficina de la ECIU en Bruselas son profesionales muy capacitados y personas excepcionales.
Gracias a su ejemplo, estoy aprendiendo mucho sobre la dinámica de los equipos colaborativos, la cultura laboral constructiva y la dedicación absoluta a un propósito común. Además, se cuidan unos a otros más allá de lo profesional, lo que ofrece también un espacio para el crecimiento personal.
Formar parte de este equipo al inicio de mi carrera es muy gratificante.
¿Qué habilidades te ha ayudado a desarrollar tu estancia de prácticas?
Las habilidades comunicativas, sin duda. A través de la iniciativa FOREU4ALL, una plataforma para todas las alianzas de universidades europeas coordinada por la ECIU, he sido testigo de la complejidad que supone colaborar con más de 60 socios. Las palabras adquieren una importancia crucial en las interacciones entre personas de países, culturas y lenguas diferentes. Aunque la precisión en la elección de los términos es fundamental, garantizar que el mensaje sea claro para todos constituye un reto aún mayor. Mis compañeros llevan a cabo un trabajo excepcional al traducir ideas complejas y crear conexiones entre las partes interesadas.
También me han brindado la oportunidad de interactuar con colegas de distintas organizaciones. Como dice el refrán, la práctica hace al maestro, y ahora me siento mucho más segura a la hora de articular y expresar ideas dentro del singular entorno profesional de la comunidad de Bruselas.
¿Qué consejo darías a los futuros becarios de la oficina de Bruselas, así como a los estudiantes que buscan explorar oportunidades en la ECIU y la ECIU University?
A los futuros becarios les recomiendo que exploren sus intereses profesionales en todo el ecosistema de Bruselas. Es un lugar único en el que conviven actores locales, nacionales e internacionales de lo más diverso. Además, supone una oportunidad excelente para especializarse en un campo concreto o descubrir otros nuevos.
A mí personalmente me interesan la inteligencia artificial, las políticas digitales y el progreso social, y hoy en día existen muchas iniciativas sobre estos temas en la ciudad. Los futuros becarios deberían tenerlo muy en cuenta.
Pero sobre todo que recuerden que la gente de la ECIU y de la ECIU University siente una pasión increíble por su trabajo, cosa que me quedó muy clara después la conferencia de alto nivel en Bruselas. Ver de primera mano que se trata de un proyecto en el que la gente cree de verdad me hizo darme cuenta de que tener una motivación real transforma toda la experiencia.
No siento que lo haga solo por mi carrera profesional. Siento que contribuyo a que la educación superior sea más accesible, más resiliente en un mercado laboral volátil y más equitativa en la era digital.